jueves, 11 de octubre de 2012

Si te ves caer, y las promesas del ayer ya no te sostienen. 
Grita, escucharé. Hasta un susurro bastaría. 
Aún durante el ruido más ensordecedor tendré presente tu voz.
Incluso en los momentos de silencio eterno, buscaré tus leves suspiros.
Callaré para no convertirme en un grito más.
Hablaré para sostener tus lágrimas. Dibujar sonrisas.
Desvaneceré mis prejuicios y dudas para fortalecer tu fe.
Inventaré fuerzas y valentía para prestártelas. 
Te regalo mis silencios, adueñate de ellos.
Toma las luces que te hagan falta. 
Promete no perderte, pues nos perderíamos. 
Y si lo haces, susurra, encontraremos la salida.




viernes, 5 de octubre de 2012

Entre dos hemisferios.
Tú, mi extraño equilibrio.
Adiestrando mis sentidos a tu pensar.
Siente mis silencios.
Pensaré tus suspiros.
Conexión de diestra a siniestra.
Confiando en coincidencias.
Creyendo en gestos. 
Magia lógica.
Estrella violeta.


jueves, 4 de octubre de 2012

Un segundo de ira sin explotar.
Un minuto de silencio por mi estabilidad mental.
Una hora de paz por mi bienestar espiritual.
Un día de por medio para ir y regresar.
Una semana de agonía para valorar la felicidad.
Un mes de motivos sin excusar. 
Un año de alegría para recordar.
Una vida de memorias para jamás olvidar.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Entonces siempre habrá un vacío. 
Un hecho oculto. 
Una palabra no dicha.
Un silencio que jamás hablará.
Una realidad escondida entre sombras.
Mientras la curiosidad trata de descubrir lo encubierto, 
la razón se avecina y la retiene.
Mucho que decir, más pocas ganas de hacerlo.
Oídos abiertos, alma cerrada. 

martes, 2 de octubre de 2012

Y mi esencia se destruye. 
Se disuelve gota a gota.
Me pierdo, me esfumo.
Soy, mas no soy.
Estoy, y ya no estoy.
Exigir, no sentirse capaz.
Metas que se ven cada vez más distantes.
Varada en la nada.
Rodeada por todo.
Sola en la gran multitud.
Nada parece ser suficiente.
Los esfuerzos infinitos no dan resultado.
Existir y no estar.
Ir y no regresar.

sábado, 29 de septiembre de 2012


Rodeada por seres parlantes.
Sordos a las palabras ajenas.
Hipocresía, ignorancia, 
indiferencia e idiotez.
En busca de una conversación, 
me topo con puros monólogos.
Mucha gente, pocas almas.
Y aún más bocas que oídos dispuestos.
Cerebros desconectados, corazones perdidos.
Mentes llenas de vacíos.
Ceguera espiritual, fraternal. 
Abandono total. 
Vendidos por rostros falsos, cuerpos irreales. 
Una sociedad de ficción.
De huecas cabezas, y grandes expectativas. 
El engaño continuo de los generadores de simulacros.
Y como marionetas, siguiendo el juego de un niño de macabra imaginación.
Con ojos vendados, confiando en la lógica de mentes incoherentes e insensatas.
Querer ser lo que se ve.
Odiar lo que se tiene. 
Aceptación y repudio a lo diferente, a lo igual.
El gran paradigma de la existente irrealidad.

sábado, 22 de septiembre de 2012

El todo de nada. 
El futuro se muestra tan voluble, tan distante.
En humo se evapora. 
Se condensan mis ideas, 
se diluyen los miedos junto con los días.
Las horas vuelven a resplandecer.
La luz de la noche me alumbra este instante.
Un instante eterno, sólo mío.
Le roba una sonrisa a la melancólica pena.
La captura, la pinta en un lienzo indestructible.
Y ahí es donde permanecerá, prevalecerá. 
La tierna frialdad de tus manos me hace olvidar las lágrimas en el tendedero. 
Las oblicuas líneas de la realidad retornan la precisa mitad perdida.
El número representante de la exactitud, de mi equilibrado desbalance. 
Causante de deseos chocantes, inestables.
Restableciendo la indudable armonía perdida ante su ausencia. 
Son tus palabras entrecortadas, tus miradas fugaces, es toda tu esencia. 
Son los detalles y la generalidad, la que me confirman  que ha de valer la pena luchar.
El mundo onírico que siempre se mostró tan difuso.
Los rostros retorcidos, los escenarios indefinidos.
Todo cambia.
Los colores toman sentido, y tu nombre me es repetido.
Innumerables ocasiones en las que mi inconsciente te invoca.
Y con incoherente lógica te recuerda en mis trances nocturnos.
Tus facciones inconfundibles, tus gestos, tú. 
Remontando toda realidad fingida a los abstractos lugares que sólo yo soy capaz de visualizar.
Simulacros de vigencia inexacta, de recuerdos memorables.
Momentánea conexión eterna.  

domingo, 16 de septiembre de 2012

Vidas Extraviadas, Bocatabú
Tal cual un fantasma en la noche oscura.
Desaparecido espectro que alumbra por segundos la penumbra.
Llega y se va sin dejar más que un leve recuerdo.
El tiempo se encargará de esfumar sus huellas, hasta borrarlas por completo.
Con sus ocultos deseos y pulcras virtudes hipnotiza a quienes observan más allá de sus pupilas.
Dejando un difuminado rastro de su esencia en sus almas.
Más todos olvidan fugazmente, se acostumbran a su ausencia en un suspiro. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

El humo se disipa,
dejando entrever la hora perdida.
En la luz de las sombras queda escrita la noche.
Por sus ojos se esfumaron las tinieblas de la tarde.
Mas sus labios crearon el horizonte más lejano.
Comisuras de un esplendor mágico, tenebroso. 
Manos sombrías que apartan los rasgos sedantes de las manecillas.
Las cenizas se apagan, el caos se apacigua.
Y una duda, la duda, permanece. 
No pido una palabra, sólo un gesto sincero.
Un silencio con intensión de ser escuchado.
Una caricia con efectos secundarios.
Un momento de plena pureza.
Un segundo de entrega eterna.
Una mirada convertida en esencia.
Un todo de a poco.
Un sí sostenido, un no olvidado. 
Un incremento de latidos.
Una disminución de distancia. 
Quizás a ti, sólo a ti 
y la simple complejidad de tu 
nombre.

martes, 11 de septiembre de 2012

Aún no entiendo la facilidad con la que se sincera un alma con otra totalmente desconocida. 
La mórbida frialdad con que se entregan, aún sin predecir ligeramente el futuro.
Símbolos deteriorados por cuerpos insensibles.
La corriente del momento arrasa con las mentes razonables.
Terminan con un silencio ensordecedor, un vacío indestructible.
Promesas perdidas, palabras desperdiciadas.
Al final, nada les importa.
Todo es todo, nada es nada.

domingo, 9 de septiembre de 2012



Días de cristal.
La tormenta no decide la dirección de sus vientos.
De diestra a siniestra arrastra consigo las horas.
Movimientos inciertos envueltos en tensión, desesperación.
Alega ignorancia, finge inocencia.
Todo perdió el sentido, si es que alguna vez lo tuvo.
Y los días se transforman en acertijos por resolver.
Una palabra revela a otra.
Creando un gran remolino de confusión.
Dejando en el centro la verdad inalcanzable. 
Derrumbaste el pedestal que tan poco te costó construir. 
Con falsas palabras, supuestas acciones, poco a poco, levantaste muros.
En un abrir y cerrar de ojos, ahí estabas, en lo alto. 
Mientras más es la altura, más dolorosa es la caída.
Perdiste tanto, por tan poco.
Y en un instante, el suelo fue tu cobija.
Entre rocas, colapsó todo lo que habías creado. 
Envolviéndome en decepciones, haciendo trizas mi percepción, 

Neblina que te esfumas tan rápido como mis latidos al encontrar tus ojos en una gran multitud. 
Ya perdí el sentir de las horas. Lejos se encuentra mi noción del tiempo.
Tus ojos me son arrebatados por el minutero. Su triste melodía me recuerda el rostro que jamás poseí. La esencia que no tuve la dicha de percibir. 
La rapidez con que te adentraste, y más aún con la que te alejaste. 
Dejando en los brazos de la nada, mi alma malherida.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Ahora el vago recuerdo de una melodía celestial regresa a mis noches. 
En medio de un desierto helado, en plena tempestad.
El viento regresa a mi, las notas de una pieza magistral. 
Dulce sinfonía del ayer.
Aquella voz de tenor que me prometí jamás olvidar.
Envolviendo mis más ocultos delirios.
Reavivando las brazas que amenazaban apagarse.
Recreando los hermosos escenarios que se adueñaron de mi alma.
Vuelve a mi, el encantado ruiseñor.
Y retorna consigo su armónico canto. 

Ese estúpido corazón que entregó todo por nada.
Que por dulces palabras, olvidó las suyas.
Dispuesto a dar aún más de lo que poseía.
Y terminó perdiendo aún más de lo que tenía. 
Inocencia o ignorancia, que difícil de descifrar.
Al cabo de nada, ya ni puede respirar.
Su sentir, su último aliento regaló a la nada.
Volviéndose un roto corazón más.
Uno más para la colección de un mundo sin razón, 
 sin suficiente tiempo o interés para pensar. 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Fragmentos de una historia de ficción.
Enredo entre los delirios de un corazón a falta de razón.
Alimentando ilusiones con trozos de verdad.
La solitaria búsqueda de una incógnita, desaparecida solución.
Latidos medidos, besos reservados.
Tristes ojos que observan las horas.
Y falsas sonrisas que esquivan las palabras.
El tiempo transcurre, los días se derriten con sus pasos.
Y mi mala memoria me traiciona, reviviendo cada instante.
Imaginando cada gesto futuro.
Para luego retornar al vacío presente al que me ha condenado.

miércoles, 29 de agosto de 2012

surrealphotographs07 360x458 surrealphotographs07¿Y qué son los secretos? 
Verdades que oculta el alma. 
Seguros, albergan en nuestro interior. 
Con fuertes ganas de salir en un desahogo, 
en un suspiro, en un desliz.
Esperando un momento de valentía, 
quizás de estupidez, 
para revelarse al mundo a aquellos que los desconocen.
O en algunos casos, 
a ser escritos para que en tiempos futuros
existan pruebas de su tímida existencia. 

sábado, 25 de agosto de 2012



El reloj marcó las dos.
Olvido mis lamentos, recuerdo mi obsesión. 
Las manecillas se deslizan por la suave superficie del cristal. 
Mientras, un sutil rocío empaña nuestras almas en el cantar de la razón. 
Corre la lluvia, la brisa envuelve con ella cada gota que quiere escapar. 
Y cuando menos fue pensado, una sonrisa fue emanada por sus labios. 
Dulce corazón cubierto de espinas. 
La tensión es disipada por el clamar armónico de una voz celestial. 
Conectando dos mundos de un mismo continente. 

domingo, 19 de agosto de 2012

Días sin sol, 
espejo sin luz.
En la oscuridad, 
el llanto de un alma
se escucha.
Ahogado entre los escombros
de una realidad.
Herido por las sádicas mentiras
de una verdad.
Trozos de esperanza
cubiertos de sangre.
Y en el vacío, 
se oye el retumbar
de unas letras, 
la sinfonía macabra
de un adiós. 

viernes, 10 de agosto de 2012

Mis manos se derriten ante el clamar de una voz armónica.
Mis pupilas pretenden imitar tu corazón.
Puede que mis ojos te esquiven, 
más, ignoras la exhaustiva búsqueda que realizan para encontrarte.
Entre miles de rostros vacíos, te visualizo, me escondo.
Acostumbrame al sonido de tu voz pronunciando mi nombre.
Y créeme, correré a ti sin importar los obstáculos que se interpongan.

 Y sin quererlo, 
he escrito tu nombre en mis venas. 
En el vano intento de borrarlo, más profundo se grabó.
Sin entenderte, he comprendido el secreto de tus pupilas.
Y ahora busco una salida, 
una pócima que reviva tu adolorido corazón
y me libre de tus lágrimas.
El teatro que montas al brindar una sonrisa.
La facilidad con que cae el telón.
Ocultando toda tu esencia. 
No dejas alumbrar la luz del sol, 
ni le muestras tus secretos a la luna.
Víctima de las palabras. 
De una historia confirmada por muchos, 
creada por nadie.
Rumores de un autor anónimo,
redactor de mi llanto.
Entre papeles estrujados 
ha perdido el borrador de mi historia.
Y tratando de reescribirla, 
ha entremezclado la novela de amor con un cuento de terror.
Huyo de mis propias líneas, 
me oculto de mis párrafos.
En mi cuento, donde las hadas se esfumaron, 
dejando sólo ogros y monstruos vagando en letras vacías.
Para siempre y por siempre, refugiada en un continuará. 

lunes, 6 de agosto de 2012

Insisto en crear burbujas en un desierto repleto de cactus. 
Espinas que como cuchillas, explotan en mil gotas las esperanzas de un tal vez.
A sangre fría mutilan mis manos, mi rostro. 
Desgarran mi alma.
Sin escapatoria, sin forma de salir ilesa. 
Y en la oscuridad de la tarde, 
mis sonrisas se marchitan. 
Se extingue mi cuerpo, mi vida se consume. 
El cielo, de pronto, rojo se torna. 
Se escurren las gotas de sangre en el tejado.
Lloran los ángeles por la muerte de un delirio que cobró la razón.
Por una voz amordazada por la cordura.
Besos prestados sin devolución.
Un alma aniquilada por una fingida sonrisa, un sincero adiós.
Y su esencia destrozada por las promesas del ayer. 
Por el después descrito en un ahora que nunca fue.  

sábado, 4 de agosto de 2012

Me sostuve hasta más no poder de la frialdad de tu cuerpo. 
Pero en una brisa cálida de tus ojos, besé el suelo con mis labios.
Sin tener fuerzas para levantarme, clamé tu nombre.
Más no respondiste, sólo tus sombras escucharon mi llamado. 
Sombras que aplastaron mis entrañas en un parpadeo.
Y me dejaron desahuciada, esperando por tus manos. 
Ahora caminas lejos, tu luz ya no sé deja ver en mis sueños.
En la fina cuerda de la duda. 
Escucho la razón, a gritos me obliga a negar tu nombre. 
Ignoro la confusa tormenta que se produce en mi centro. 
Veo tu espectro, finjo olvidar. 
En mi mente, huyo a millas de tu presencia.
Pero duele, la sal de tus lágrimas se transporta a mi alma. 
Ahora que te siento, ya no te entiendo. 
Y aún sin haberte tenido, ya te pierdo, y me pierdo.
En cada mirada extraviada, cada sonrisa forzada.
Me despido de las promesas de un mañana que nunca me alumbró.
Un ocaso que jamás se ocultó, más, nunca se mostró.

miércoles, 1 de agosto de 2012


La lluvia caía en la camisa de fuerza que cubría cada centímetro de su esencia. A través de una pequeña grieta, se crea un escape. Sus ganas de volver a ver la luna le dieron el valor para escalar hacía la salida del abismo donde estaba enterrado. Dejó atrás tormentos y pesares. Ya le era posible disfrutar del dulce olor de la libertad. El amor enjuagó su dolor. Y con la suave piel de sus manos, acarició cada una de las cicatrices que el pasado le propició.    

La neblina se vuelve cada vez más densa. Coordinar miradas se convierte en una aventura de alto riesgo. 
Pasos en falso entre el tenso aire que exhala la alcantarilla de la avenida. 
Las nubes grises se avecinan en el valle tornasol. 
El ocaso pierde su magia, las ninfas se esconden de la tristeza que emana su andar. Temerosas, huyen de su falsa sonrisa. 
Se esconden de la melodía flotante de su voz. 
El oscuro paraíso que se oculta entre los cráteres de la luna.
Ahí fue donde perdí tus ojos. 
Donde tu sonrisa me fue arrebatada por un astro fugaz. 
Ahora es el lugar donde habitan mis penas.
Mis temores y tristezas se trasladaron permanentemente. 
Es donde residen mis esperanzas, mis antiguas alegrías, esas provocadas por tu sentir.
Allí se mantendrán junto a ti, y tu tan dulce y amargo corazón. 
Ahora es cuando las palabras realmente hablan, cada punto cobra sentido. El lucero me ha mostrado al alma que ha gritado en silencio. Seré lumbrera, luz será luz sin importar quien la emane, ni la intensidad con que lo haga. Un rayo de esperanza en tu mar de desilusiones. Serenidad será brindada al alma que ha sufrido tanto, que ha tragado y escondido su amargo llanto. Al corazón herido por los prejuicios de mentes poco claustrofóbicas. Sombras que han oscurecido su andar, y sin temor han roto sus alas.

miércoles, 25 de julio de 2012



La llama del viento fue encendida justo cuando mis ojos siguieron tu andar.
Es que fueron los lirios de la avenida que coincidieron con el danzar de tus pasos.
La luna nos protegió con su sombra, adueñándose de las nuestras. 
Su fiel reflejo complementaba el dulce color de tu piel.
Combinación perfecta con el sutil gris del pavimento donde flotaba tu mirar.
Una sonrisa era dejada escapar entre sus suspiros.
La magia sobrevolaba en espirales sobre sus cabezas.
Más sólo resta olvidar. 
Dejar atrás lo que siempre estuvo estancado. 
En penumbras, en la oscuridad de la tarde. 
Huiré de tu nombre, me esconderé de tu sombra. 
El trinar de las aves se ve silenciado por el estruendo de la tormenta.
 Sin oír, sin sentir, sin más razón para creer. 
Dejo todo al viento, confío en lo que la brisa traiga con ella. 
Seré un espejo sin reflejo, sin luz que muestre su interior.

sábado, 21 de julio de 2012

Y te fuiste, tan fugaz como un suspiro.
Jamás pensé que dirías adiós.
Ahora te marchas para el que todos afirman, es un mejor lugar.
Espero que así sea, que se mantenga tu felicidad.
Que tu corazón lleno de luz nunca deje de brillar.
Y aún si no fuese el mejor lugar, si estás ahí, lo será. 
Aún incluso cuando sus labios no lo confiesen, 
su mirar incita a creer en las promesas de sus caricias.
El tierno roce de sus dedos en la sonrojada piel que tiembla ante su dulzura.
En rocío torna lo que solía ser un glaciar helado,
inundando el árido desierto de su voz.
Al alma libre ya no le importan las cadenas, 
ni vivir en cautiverio en su mágica morada.
Mientras en sus brazos permanezca, 
ni la más fuerte tormenta la despertará de su sueño lúcido. 
La bella agonía de esperar ver su luz cada día, 
eso la mantiene viva.

miércoles, 18 de julio de 2012



La luz se apagó, mi sombra se desvaneció. 
Junto con ellas, mi sentir se ahogó en un leve suspiro del viento.
Entre los manantiales que reflejan tu rostro, en el trinar del ave que me recuerda tu voz.
En ese lugar encantado, justo ahí, grito en silencio tu esencia, revivo cada segundo a tu lado.
Busco el olvido en las rocas grises y frías, como el trozo sin vida de mí. 
Tu adiós me demostró lo fugaz que es la vida, la simple complejidad de las cosas.
Lo momentáneo que son los sentimientos, lo que perdura un beso, la belleza de un amanecer, el gran poder de una sonrisa. 
Me mostraste maravillas en tu estadía, así como en tu partida. 
Bendita seas, alma que hoy flota en las promesas de la eternidad.

martes, 17 de julio de 2012

Ruedan las manecillas del reloj alrededor del pentágono. 
La lana del cordero se riza entre sus dedos. 
No hay necesidad de mentir, no tienen que ocultar. 
Pero surge el presentimiento de que hay más parecido de lo habitual. 
Es el mismo temor de querer en el silencio aquello que se debería gritar.
Sospechan que los días traerán consigo el despertar de las mariposas en sus almas. 
Que emprenderán vuelo y se reunirán en el centro del camino. 
Esa vereda que los conducirá al río de colores que brota de un volcán. 
No desesperen, griten en silencio, cuenten las horas que marca el reloj. 
Pronto se acerca el momento en el que el miedo habrá sido sólo el paso previo al dibujo permanente de la mágica curva en sus rostros.
Es esa luz que atraviesa mi ventana emanada por el mismo sol que ahora acaricia tus dedos. 
Es la misma brisa que mueve tu cabello, la que refresca mi tarde.
Son las horas, los minutos  en el día.
El mismo cielo es el que admiramos, en el que buscamos una razón para creer.
Son los días, son las estaciones.
Es cada amanecer, el sutil brillo de la luna en los desvelos de nuestras madrugadas.
Son los sueños que compartimos, las metas trazadas, el deseo de sonreír cada mañana.
Es tu alegría, es mi felicidad como consecuencia.
Caminos paralelos que rompen con toda ley establecida.
En un punto desconocido, se intersectan
Y ahora veo tus ojos, en ellos no queda ni un rastro de inocencia. 
En un suspiro, la chispa que caracterizaba tu sonrisa se apagó. 
¿Cómo he dejado que pase esto?
¿Cómo en tan poco tiempo te has hundido tan profundo?
Me culpo de haber soltado tu mano cuando más necesitabas que la sostuviera.
Finges alegría, aún cuando sabes, sabemos, que no es lo que sientes.
Tu alma se ha ahogado en el humo con el que intentaste apañar tus penas, en la oscuridad habitas.
Entre tinieblas, no me creo capaz de encontrarte, de ayudarte a salir del abismo que has caído. Pero fuiste tu quién se paró justo en el borde, esperando. 
¿Cómo pude? 
¿Cómo pudiste?
Te he perdido, y sé que no quieres regresar. 

domingo, 15 de julio de 2012

El cielo habla por si sólo. 
Las palabras se tornan ornamentos entre los ojos que se contemplan, mientras la ansiedad de saber la verdad los consume.
Espera interminable del todo. 
En un silente suspiro, la melodía calla. 
Admiro los dedos que tiemblan por el temor de la noche. 
Las estrellas danzan en el cielo raso. 
Los muros que antes fueron minuciosamente elaborados, de pronto caen en un delicado soplido del viento. 
Los latidos exhaustos por el improvisado maratón, manos cubiertas de rocío y el dulce lamentar de unos labios expuestos atraviesan las horas. 
Todo llega sin buscarlo, chocan sin siquiera notarlo. 
Cuerpos y caminos entrelazados.
La simplicidad de un complejo espiral, con un principio sin un visible final.
Tan dulce. tan amargo. 
Es tu actuar que consume las enredaderas de mi camino. 
Las frías flores en él se derriten por tu presencia. 
Mas vuelven a su estado original ante el hielo de tu voz. 
No notas el temblar de mis manos, o el recorrido de mis ojos en el horizonte de tus pupilas. 
De vez en cuando, me sorprendes con un quizás, pero tus pies te ignoran. 
Y en un parpadeo corres hacia otro andar. Intensificas las dudas, multiplicas la falta de razón. 
Sentir no era lo que pretendía, pero ya sé te hace costumbre cambiar mis horarios. 
Del todo común te es sacudir la base de mi cordura. 
Tu mirada fugaz, y el coordinado encuentro de nuestras sonrisas.
Eso es lo que disloca hasta la última vertebra en mi. 

jueves, 12 de julio de 2012

  El ángel de rotas alas la observa tras las nubes, mientras la brisa agita el desventurado destino de su aureola.
La niña entre los árboles siente el violeta grisáceo de su mirar.
Espera a que vuele hacía ella, pero inmóvil se mantiene.
Ella finge una sonrisa, juega con sus dedos.
Él mucho dolor oculta, teme salir herido nuevamente.
Perder lo poco que aún puede considerar suyo, su tristeza.
¡Oh, pobre criatura! En un intento improvisado decide volar, más sus alas débiles y maltratadas no logran sostenerlo. 
Se derrumban sobre las flores de loto, esas que flotan al atardecer antes de ahogarse en la corriente. 
La niña pretende creer que cree, en cualquier instante perderá la fe.
Si un ángel no reúne el valor suficiente, por qué ella lo ha de hacer. 
La misma distancia hay de las nubes al suelo, que del miedo a su corazón. 
Sólo basta una señal, y quedaría sellado. 
Un momento de sincero silencio, un suspiro premeditado y un dulce trocito de verdad.
Entre risas, ella busca sus ojos. Aquel rocío tan seco que inundó el desierto de vertiginosos caudales. 
Saben que el amor podría volar más allá de las constelaciones terrenales. 
Pero como tal como sus alas, lo cubren con vendajes en la oscuridad. 
Cada centímetro de lejanía destruye la melodía que ambos podrían cantar. 
Las aves en el arco del ocaso emprenden el vuelo para no regresar, y el ángel, su ángel junto con ellas se va.

domingo, 8 de julio de 2012

Debajo de esas ramas donde me juraste jamás partir. Mientras una brisa de colores envolvía nuestras almas, mariposas aleteaban sin cesar, espirales eran creados en mis sueños lúcidos. Justo ahí, veo tu sombra cubriendo mis dedos. Y un destello ilumina tu rostro en un instante divino. Flotan las nubes que componen el soneto de la dulce melodía de tu voz. Y aún sin haber sido revelado el enigma de la madrugada, conozco cada centímetro del violeta de tu corazón. Danzan en tu pelo las hojas, a pleno contraluz dibujan en tu piel un perfecto trazo. Sin más cubierta que tu sonrisa y un sincero mirar, prometes un mañana con un infinito circular. El rocío cubre ambos luceros y la alegría es silenciada por un beso eterno.